conozco la medida exacta
de mis miedos
paseo desnudo por los corredores
inconexos de la desesperación
del pensamiento
me aferro a atisvos ilusorios
de designios insidiosos
del deseo
When they said "repent",
I wonder what they meant
Hermano, el futuro es asesino
no hay nada a qué volver
tuvimos todo el tiempo
una gata
debora a las crías
que nacieron enfermas
no hay en el mundo mayor compasión
quién puede quejarse
bajo advertencia no hay engaño
alguien gritó lobo
el lobo supo que debía huir
y nosotros soñando mientras se consume todo
y pronto nos ahogamos en nuestra propia mierda
pero sonreimos pues viene empacada muy bonito
con cajita de colores y cupones de descuento
han raptado a tu hermanita, la sacaron de su cuna
tú tranquilo y sigue viendo las noticias
hay pocas cosas en la vida
que ameriten levantarse
y apagar el televisor
siempre temimos a ellos
a aquellos
a los que no eramos nosotros
y miramos por mirillas de las puertas
en busca del barbón con el turbante
del negro y su pandilla
el judío comunista y el homosexual
paranóicos alzando las persianas
prendiendo los lamparas en la noche
con una pistola por los pasillos
encomendándos
amén
y no fueron ellos
y sí fuimos todos
alguien gritó lobo
cuando volteamos era muy tarde
madre ha regresado por nosotros
su mirada es compasiva
entonces roba tu voz y te deja aullando a la luna...
eso de ser ingenuo, de creer en las palabras...
y más que en ellas en los ojos...
eso de estar intranquilo y salir en busca de vino...
de los tropos de la esencia...
de los puntos de fuga en el ether de una conversación
hacia la zona más incierta de la revelación…
eso de seguir con la mirada a los insectos en las paredes...
de acariciar los gatos en los puentes peatonales, las banquetas y baldíos...
y mirar a las palomillas rodear la flama....
eso de escuchar a Dylan como quien oye el ruido del monitor cardiaco
esperando, casi deseando, la próxima arritmia
*preparen desfibrilador*
de regresar derrotado al nueva york interno
mirando palomillas inflamadas fugarse hacia el absurdo
conversando con el vino,
deseando ser el gato
en medio del ruido
el gato
en el pavimento
el gato
despanzurrado, abierto, inerte, inamovible
el gato
como un tropo de lo vacuo
Encontrábame encaramado en la cima del muro de la antiquísima prisión, a punto de cruzar hacia la escapatoria, cuando una duda asalto mi mente. Preguntele entonces al velador nocturno, mi cómplice, si entre tanta desgracia acaecida en este lúgubre sitio, no permanecía algún vestigio; quizá alguna aparición o espíritu aún incapaz de abandonar estas celdas y patios. Mirome como quien duda si revelar o no algún secreto, en sus labios esbosose una sonrisa y sin más respondió: “Desde luego que los hay. En seguida te muestro uno”. Se acercó y con cuidado removió una de las piedras en la ancestral pared a la que yo me aferraba. Eran veinte metros hasta el suelo.
He perdido la confianza y esto es importante. Verás, para que las mentiras funcionen hay que tener confianza. Si comienzas a cuestionarte, si le permites un segundo de respiración al censor, ya valiste verga. No se trata de ser infalible: Cualquier cosa que te inventes tendrá una pizca de verdad y podrá ser interesante y no faltará quien diga que es lo mejor en esta vida desde que inventaron la triple destilación y las barricas de roble.
Casi toda la vida he mentido sin problema. A lo mejor cuando era muy joven me costaba trabajo. Está la educación católica y esas frasecillas de las madres -puedo perdonarte todo menos que me mientas…- -si no me dices la verdad ya no podré confiar en ti- Se trata de hacerte sentir mal (típicamente cristiano) por hacer algo que todo el mundo hace.
En la televisión (mentiras, mentiras, mentiras) salió un reportaje sobre los chicos más populares en las escuelas públicas estadounidenses. Hicieron un gran estudio para descubrir que la habilidad principal que se requiere para agradarle a la gente es mentir. Nuestra sociedad premia al adulador, castiga al que no supo echarle la culpa a otro y desprecia a quien muestra lo desagradables que son las cosas.
Sin embargo, considero que hay de mentiras a mentiras. Está San Nicolás con sus renos y también están el orden y el progreso. Está el te amaré por siempre y está el tus poemas son hermosos. Ni hablar del paraíso, la vida eterna y el mismo sabor con menos calorías.
Si vas a escribir, aprende a mentirte. No estoy perdiendo el tiempo, no me importa lo que diga la gente, escribo para mí, esto es original, se trata de arte, no puedo hacer otra cosa que escribir…
A veces ni Charlie Parker te alegra el día,
y leer poesía cansa el cerebro.
La creatividad no alcanza para
escapar.
Por lo menos existe la desmemoria,
los sueños, el botón de "reset".
A lo mejor mañana esto tiene más sentido,
o se me olvida otra vez que busco algo.
Qué útil sería saber meditación trascendental,
o tener los huevos para golpearme la cabeza
hasta quedar estúpido.
Una jeringa de morfina
o un revolver cargado.
la santidad es la locura
la voluntad
de vivir atrapado en el vórtice
mirando intermitentemente al otro lado
a veces soy santo
entre las sienes revientan las granadas
metrallea en las arterias
gas mostaza que ahoga
el pulmón de mis pensamientos
la vida me distrae constantemente
-unos ojos verdes mirando desde atrás de la pantalla
el quedo rasguñeo en la puerta
el sonido del blanco herido por la pluma-
bastan para desechar cualquier revelación
teorías hay bastantes
-son las hormonas
las glandulas
una instintiva reacción del lagrimal-
lanzados a este mundo
armados con tus miedos
y prejuicios
vestidos con tu túnica
de vergüenza
preparados solo
para la extinción
enfrentamos la vida
hermosa
magnífica
y tremenda
sucumbimos
nos hacemos santos
o dementes
nos volvemos asesinos
o cesamos
sombras
simples indicios de deseo
destinos irresueltos
fe mancillada
yo debí escribir esta canción
con un burbon en un vaso
tras cuarenta y ocho horas de insomnio
con la ceniza de un cigarro
que yo no fumé
yo quise escribir esta canción
de la avenida virginia
en un lp del setenta y tres
tres minutos con diez segundos
treinta y cinco revoluciones
cuarto para las dos

Mi venerable tatarabuelo… Un auténtico caballero; aficionado a las violetas, coleccionista de parábolas; poseedor de una inquietante contradicción: ser un héroe en su mundo y un lúgubre soldado de la malicia en este otro. Pobre protector del bienestar, que lo dejó todo por su amada… Poco a poco se le vio enflaquecer; poco a poco, parecerse más a un cadáver.
Antes de madrugar, cuando se encienden las luces de la sastrería, los lunáticos destellos se evaporan y casi extintas las ceras en sus vasos iluminan apenas a la virgen; a veces suelto un par de lágrimas por el último campeón de la belleza.
El gorila de la montaña se pasea entre el tupido follaje. Inventa una manera nueva de comer hormigas con palillos chinos y de jugar al ajedrez con cocos vacíos. La despistada investigadora pretende comprender por qué lo hace.
Un día, él, después de estudiar a fondo el lenguaje humano, pretendió relatarle su vida e historia. Dibujó con cuidado sobre la tierra húmeda las líneas precisas de un árbol genealógico; escribió los nombres de todos sus antepasados de los últimos cien años. Ella, maravillada, anotó en su libreta: "En verdad me ha acogido, me sorprende que me haya invitado a jugar a escarbar la tierra."